¿Te suena familiar el final del mes y la sensación de que el dinero desaparece?
Imagina que al cerrar el día, revisas tu cuenta y ves que ya no queda nada para la cena, el cine o ese pequeño ahorro que querías. La culpa no es del café de la mañana, sino de esos pagos que aparecen mes a mes sin que los notes: la suscripción al gimnasio, el plan de internet o la cuota del seguro. Son gastos que se repiten, que no puedes evitar y que, si no los controlas, hacen que tu presupuesto se desbalancee y te quedes sin margen para imprevistos.

¿Qué es un gasto fijo?

Un gasto fijo es cualquier desembolso que ocurre regularmente con la misma cantidad o muy similar, independientemente de cuánto consumas o de tus hábitos del momento. A diferencia de los gastos variables, que cambian según tu consumo (como la compra de alimentos o la gasolina), los fijos
💬 Comentarios
Deja tu opinión — sin necesidad de registro.
Cargando comentarios…